sábado, 15 de noviembre de 2014

El día que el Bus pasó muy temprano


Esta mañana recordé que si bien es cierto, en los inicios del budismo, su fundador Gautama sí aceptaba a las mujeres en sus prácticas espirituales, mas los primeros budistas que le sucedieron al gran Buda se resistían a incorporarlas, puesto que alegaban que por la propia naturaleza de sus cuerpos, había días en que las mujeres se descontrolaban y eso afectaba a su serenidad habitual y por ende, los demás monjes también se veían perjudicados por ello. Simpática pero muy certera afirmación!

Sin lugar a duda, aseguro que la templanza espiritual se refuerza aún más en los días de humanidad excesiva, somos seres del amor autoexperimentándonos en esta fantástica aventura humana, el riesgo de turbación es susceptible a cualquier nivel, hayamos escogido ser hombres o mujeres en esta vida, es la inherente naturaleza humana la tendiente a caer en el teatro emocional.

Hoy fluí con algo por demás diferente y me complace compartirlo, esta mañana me reconocí necesitada de una profunda meditación, diferente a las que diariamente hago, pedí auxilio al amoroso desconocido... por sincronía el bus pasó muy temprano y recordé un edificio de "X" religión que quedaba en el trayecto hacia mi destino, ese templo o no se como lo definen, tiene un espacio sagrado donde los feligreses adoran a una de sus deidades y aunque la que escribe solo habla en nombre del Amor y no profeso religión alguna, con ganas de estar en un espacio físico algo apartado de la urbanidad, seguí mi intuición, ingresé y me senté, entré en meditación, me conecté y como en cada meditación, llegaron las respuestas que estaba necesitando y comprendí.

Amor, Amor Amor, es la única resolución, lo desconocido siempre responde esto a cualquier pregunta que los humanos le formulen.

Para mantener la armonía del alma, es preciso que se conciba y se entienda esta afirmación: Nada es personal con los demás, solo es personal para el que lo autoexperimenta. Asimilando esto, deviene la magia de la serenidad, fluirá también el respeto al proceso de otros, el secreto está que respirando conscientemente y resguardados en el Silencio, habremos de aceptar, dejar estar y dejar ir cada una de las chispas que se encienden en el interior.

Honestamente agradecí via emoción y envié mis mejores vibraciones a quienes crearon ese espacio para ellos, exclusivo de su religión, mi trascendencia radicó en haber utilizado ese espacio para mi conectada meditación.

Observé con mucha simpatía a los adoradores que estaban ahí, pues recordé que yo también viví en el pasado el mismo proceso que ellos y comprendo que todos los caminos conducen a Dios, pero al ser encontrado por la verdad, es necesario dejar el camino y los conceptos aprendidos en el, y solo existir en la forma más honesta de vivir, el Amor.

La conclusión fué, es y será en toda la eternidad, que el Amor es el honesto veredicto a cualquier interrogante.

Por sincronía todo esto ocurrió , el día que el Bus pasó muy temprano.

De corazón,

Sol Kurakao

jueves, 13 de noviembre de 2014

El Evangelio según El Amor


Recuerda que Estoy en todas partes, como un juego de palabras, sábete que Todo lo que Es... Tu Eres, que Yo Soy, lo mismo.

Así como el mar no excluye a ningún río, de igual manera lo hace Aquel dentro de cuya mente vivimos, así también nosotros a semejanza de la creación habremos de abrazarlo todo y a todos, no es Uno quien sorprende al Amor, sino es el Amor el que lo sorprende a Uno y ahí es cuando nos descubre la Verdad, en el marco magnánimo del compartir y respetar.

Amor, de lo único que vale la dicha hablar.

Amor, lo único por lo que vale la dicha el vivir.

Amor, la única manera honesta de existir.

Aceptar, Fluir, Amar y
cuando esto se comprende,
no hay mas nada que agregar.


De corazón,

Sol Kurakao

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Entrega Inmediata


Amad@:

Te observo inquieto, sabrás que lo se, pues el sentir es mi único alfabeto. En ocasiones te percibo tan inalcanzable, pero siempre viviendo dentro de mi fidelidad, aguerrido a tus refugios, te he de cuestionar el porqué has endurecido tanto desde tus adentros en tu cícilico caminar.

A mí... en qué recóndito lugar me has colocado de tu intimidad?

Se que llegan los momentos en donde todo adolece, entre el ocultamiento de tantos sentimientos, cuando el dominio de la esclavitud se hace tan presente, el momento parece eterno y lo es en el secreto escondite del temor, ferviente antónimo del Amor; sin embargo, y aun en el abandono de la personalidad he de reconocer que en breves instantes el Alma aun tiembla por su inherente levedad, mas te afirmo que en la acera en donde todo termina, renace la construcción de una nueva posibilidad.

En tus adentros tan alegre, amoroso, tierno y expresivo
cuando infante yo era tu voz,
la alegría infinita del despertar de los sentidos, mis aliados.
Porqué ahora reprimes lo que por amor se te ha heredado?

Sábete que la terquedad de mi presencia nace del pedido de tu corazón, quien desconoce otra manera de comunicarse contigo si no es a través de mi auxilio.

Indaga en tus entrañas y en nombre del Amor se te revelará el secreto de las dos Reinas que te dominan, el Alma y su Intuición, esta última la Inequívoca Garantía, el par se comparte dentro del mismo hábitat, tu esencia. Aférrate pues, a la seguridad y certeza de lo que dicta mi hermano el corazón, cesa tu empeño a protegerte de la vulnerabilidad y tremendas alegrías te descubrirán.

Qué gusto saberte tan ansioso de mi llegada, me es muy simpática la invitación te lo confieso,
pues pronto descubrirás con certeza,
que donde tu esperas mi arribo...
¡de antaño ya instalé mi permanencia!

Con Amor,

Sensibilidad.

Sol Kurakao