de la absorta atención,
no distingo ya cual es
la palpable producción.
La conciencia es vigilante
mas el cuerpo se tumbó
a gozar de la quietud
de la bella ensoñación.
A casual no has de aplaudir
si me interno ahora en tí,
pues con toda la intención
en tu coma entrometí.
manifestando la existencia
que del cosmos se respira
esa Magia manifiesta.
En tus brazos Alma mía
y tan dentro tu presencia
mente y cuerpo paralizan
se desprende ya tu esencia.
Sin nacimiento menos muerte,
el misterio se resuelve....
el mejor discernimiento,
viajando en el silencio
en el tiempo que es eterno.
De corazón,
Sol Kurakao
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